Tiempo Pascual

Los 50 días a partir del domingo de la Resurrección hasta el de Pentecostés se celebran en la alegría y exultación, como si se tratase de un solo día de fiesta, o mejor, de un gran domingo. (Normas generales para el año litúrgico)
Además de la presencia del cirio pascual (símbolo del Señor Resucitado), que brilla desde el ambón durante todas las celebraciones hasta el día de la Ascensión, estos 50 días se canta especialmente el Aleluya como símbolo de la alegría continuada. [«Desde la santa Pascua hasta Pentecostés, se dirá ‘aleluya’ sin interrupción.» (RB 15,1)]

La octava de Pascua

Los 8 primeros días de este tiempo pascual constituyen la octava de pascua y se celebran como solemnidades del Señor. La liturgia de esta octava está marcada no solamente por el Misterio Pascual, sino por la instrucción a los nuevos catecúmenos. En razón de las vestimentas blancas de los nuevos bautizados, esta semana se la llamó “semana blanca” y al domingo siguiente “domingo blanco” (in albis).

Ascensión del Señor

La Ascensión del Señor se celebra el día cuadragésimo (40) después de Pascua, haciendo referencia al Libro de los Hechos que dice: “a estos mismos (los discípulos), después de su pasión, se les presentó dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante 40 días…” (Hch 1,3)
Los días que vienen después de la Ascensión hasta Pentecostés son días preparatorios a la venida del Espíritu Santo, como la novena al Espíritu. El día 50 es el coronamiento del Tiempo Pascual: Pentecostés.

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Solemnidades del Tiempo Pascual

«Con gozo del Espíritu Santo.» (RB 49,6)