guadalupe






VIRGEN DE GUADALUPE

Se celebra el 12 de diciembre

Virgen de Guadalupe

Su culto empieza en el lugar en el que antes había estado la imagen de "nuestra venerada madre señora serpiente", una de las importantes diosas indígenas. Pero el hecho de mostrar su cara sin máscara muestra "que no es una diosa, sino una madre de misericordia, puesto que los dioses indios llevaban máscara. Esto se amplía y profundiza por el símbolo del sol, de la luna y de las estrellas. Ella es mayor que los dioses indígenas porque oculta el sol, aunque no lo extingue. La mujer es más poderosa que la máxima divinidad, el dios sol. Es más poderosa que la luna, puesto que está de pie sobre ella, pero no la aplasta...". En las formas y símbolos, en que Nuestra Señora de Guadalupe aparece, se ha incorporado toda la riqueza de las religiones precedentes y se ha reducido a una unidad desde un nuevo núcleo procedente de lo alto. Está, por así decir, por encima de las religiones, pero no las aplasta. Guadalupe es de esta manera en muchos aspectos una imagen de la relación del cristianismo con las religiones. Todos los ríos confluyen en ella, se purifican y renuevan, pero no se destruyen. También es una imagen de la relación entre la verdad de Jesucristo y las verdades de las religiones: la verdad no destruye, sino que purifica y une.

Cabello

En la imagen lleva el cabello suelto, lo que en el México antiguo indicaba su condición de doncella. Las casadas llevaban el pelo trenzado.

Cinto

El cinto o moño negro señala el embarazo de la Virgen.

Flor

La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo nátuahl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del especio y del tiempo. En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesucristo en su vientre ya que es la única flor de su clase en toda la imagen.

Rayos de sol

La virgen está rodeada de rayos de luz que forman un halo dorado, o aura. Para los indígenas dios era el sol y lo que refulgía con colores solares también lo era. Los rayos, entonces, subratan el carácter celestial: María procede de la región de la luz a la vez que es la madre de la luz, del Nuevo Sol que alumbrará al mundo. El indio no tendrá mucha dificultad en comprender que es "Nuevo Sol" es Cristo Jesús. El español, por su parte, reconocía en el astro un atributo de la Virgen del Apocalipsis de San Juan: "una mujer ceñida por el sol".

La luna

La luna, atributo también de la Virgen apocalíptico, recuerda el nombre náhuatl de México: en el ombligo de la luna (metzcli, luna; xictli, obligo; co, un locativo). María se halla de pie justo en el medio de la luna, forma simbólica de sugerir que se ha aparecido en México y que hará descender hacia este mismo lugar a su Hijo divino, para que ahí nazca, alumbre y dé vida.

Manto

El color del manto para algunos es verde; para otros, azul. Para los indígenas este matíz representa el cielo. Simbolismo acentuado por las estrellas que lo tachonan. Se afirma que posiblemente son 46 estrellas en su manto, las cuales corresponden a la posición de las constelaciones en el cielo del solsticio de invierno de 1531; año de las apariciones. De todas formas estas estrellas han estado desde antiguo presentes en la iconografía como motivos en el ropaje de la Virgen pues ella es la Stella matutina, la estrella de la mañana que anuncia el fin de la noche y la llegada de la aurora.
Por otro lado, esta indumentaria evocaba en algunos europeos los desposorios de la representada. Es una mujer velada que está por entrar al templo, cabizbaja, con las manos en oración y, por supuesto, aún doncella.

Túnica

Es de color malva, surcada de motivos florales y representa la tierra. El color de la túnica de la Virgen se corresponde con la sombología de esta indumentaria en el contexto de la Visitación, tal como es pintado en representaciones europeas de la Visitación a Santa Isabel. Se representa así una guadalupa Visitación a Anájuac, tierra a la que ella viene a traer el fruto de su seno virginal.

Rostro

Su rostro es mestizo, representando a los habitantes más humildes del antiguo México. Está en actitud de profunda oración. Su semblante es dulce, frecso, amable, refleja amor y ternura, además de una gran fortaleza. Los indígenas no consideraban correcto mirar de frente; por eso tiene inclinada la cabeza en señal de reverencia y respeto.

Manos

Las manos de la Virgen están juntas en señal de recogimiento, en profunda oración. Su mano izquierda es morena y llena, mientras que la derecha es más blanca y estilizada. Representan los dos componentes del mestizaje en estas tierras pudiendo simbolizar la unión de dos razas distintas, la nativa americana y la europea.

Ángel

A los pies de Nuestra Señora encontramos a un personaje alado que podría representar un ángel, personaje habitual en la iconografía religiosa. Pero muchos han querido ver en él a Juan Diego, el vidente de Guadalupe. Sus manos sostienen el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen (el cielo) y el derecho del manto (la tierra), sugiriendo ser así un puente entre lo terreno y lo celestial.
Sus plumas tienen los colores del tzinitzcan, una de las aves mencionadas en el relato de las apariciones a la que unos siglos después se le dará el nombre de mexicanus por ostentar en su plumaje los colores de la bandera de México (verde, blanco y rojo).

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