XXXI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A

        “Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos altaneros, no pretendo grandezas que superan mi capacidad, sino que acallo y modero mis deseos como un niño…” (Sal 130). Los “pequeños”: ¡cuán diferente es la lógica de los hombres con respecto a la divina! Los “pequeños”, según el Evangelio, son las … Sigue leyendo XXXI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A