Sala Capitular

Siempre que en el Monasterio haya que tratar asuntos de importancia, convoque el Abad a toda la comunidad, y exponga él mismo de qué se ha de tratar. Oiga el consejo de los hermanos, reflexione consigo mismo, y haga lo que juzgue más útil. (RB 3,1-2)

«Hazlo todo con consejo, y después de hecho no te arrepentirás.» (RB 3,13)